“Más gustos con menos sal”
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“Más gustos con menos sal”

La Sociedad en general, sabe y asume la importancia de reducir el consumo de sal de su alimentación. Sin embargo, en nuestro país, el 70% de la población, aproximadamente, no lo hace.

A pesar, de que existen campañas de prevención masiva y los medios de comunicación, en un trabajo complementario junto a la comunidad científica, y a través de los profesionales de la salud, constantemente transmiten la necesidad de controlar el consumo de sodio, por ser uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, falta conciencia y responsabilidad.

Por otro lado, un gran porcentaje de la población no reconoce que cuando se reduce el consumo de sal no se sacrifica el gusto, es algo que de ninguna manera afecta al paladar. Por eso, resulta recomendable que la sociedad busque y consuma productos con menor contenido de sal.

Diagnóstico de situación

En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y discapacidad en el mundo. La presión arterial elevada es uno de los factores más importantes para su desarrollo, la cual está fuertemente relacionada con el consumo de sal. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la Hipertensión Arterial (HTA) tiene una prevalencia de 29% entre los 25 y 64 años, más alta que en otras ciudades latinoamericanas según lo evidenciado en el estudio CARMELA (Cardiovascular Risk Factor Multiple Evaluation in Latin America). La prevalencia de HTA en pacientes de entre 65 y 74 años oscila en la Argentina entre 45,9% y 81,7%, respectivamente.

¿Cuánta sal se debe consumir?

Para cuantificar la cantidad de sal o sodio presente en los alimentos y la consumida por la población, se emplean diferentes medidas cuantitativas que expresan estas cantidades ya sea en gramos de sal (cloruro de sodio), gramos de sodio y/o en milimoles de sodio. Para interpretar las diferentes medidas se debe considerar que la sal común contiene un 40% de sodio. Así, 6 gramos de sal equivalen a aproximadamente 2400 mg sodio y 100 mmoles de sodio. A modo de lograr un criterio de uniformidad, en el presente documento tanto el cloruro de sodio, como el sodio serán expresados en gramos de sal.

De acuerdo a la información entregada por la Food and Agriculture Organization (FAO) en base a toda la evidencia internacional recopilada, el consumo de sal no debe sobrepasar los 5 g al día. La American Heart Asocciation (AHA) por su parte recomienda un consumo máximo de 3,8 g de sal diarios, cantidad que según el Center for Disease and Control Prevention (CDC) debe ser recomendado para grupos de riesgos: personas hipertensas, adultos de edad media y mayores y personas de raza negra. Para el resto de la población el límite recomendado es de 5,8 g de sal al día.

Consecuencias del consumo excesivo de sal/sodio

La sal se ha identificado como un factor de riesgo independiente para el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, causante de daño a distintos tipo de órganos y aumento de las causas de muerte, independientemente de los valores de presión arterial y de la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular.

La sal también se ha vinculado con otro tipo de padecimiento como el cáncer. Un estudio reciente mostró que el consumo de alimentos salados está significativamente asociado a un aumento del cáncer de esófago, colon y recto, pulmón, cérvico uterino, próstata, vejiga, riñón y linfoma no Hodgkin. La sobre ingesta de sal también se ha visto asociada al aumento del riesgo de desarrollar cáncer gástrico y de la mortalidad por esta misma causa.

Beneficios atribuidos a la disminución de la ingesta de sal/sodio

Restringir la ingesta de sal es una buena estrategia para reducir morbi-mortalidad y los costos atribuidos a las enfermedades cardiovasculares. En una revisión que incluyó 68 estudios transversales y 10 estudios controlados, se estimó que el consumo aproximado de 3 g de sal al día en la población occidental tendría el efecto de prevenir en un 22% las muertes por accidentes cerebrovasculares y un 15% por cardiopatía isquémica, entre otras patologías.

Estrategias y movimiento para reducir el consumo de sal

Teniendo en cuenta la buena relación costo-efectividad de la reducción de consumo de sal, varios países han implementado medidas nacionales para disminuir la ingesta en la población o bien se han unido a un programa más global. El grupo World Action on Salt and Health (WASH) es un ejemplo de aquello. Fue creado en el año 2005, cuenta con 406 miembros en 81 países y su objetivo es disminuir el consumo de sal a nivel mundial a 5 gr/día. Tiene como misión interactuar con la industria alimentaria con el fin de reducir el uso de sal en la elaboración de los productos, con los gobiernos para compartir estrategias de reducción de sal para ser traducidas en políticas públicas y con los hogares pare disminuir el uso adicional de sal durante la preparación de alimentos.

La situación de Argentina

Más del 65% de la población considera que es muy importante reducir la cantidad de sal que se agrega a las comidas, pero apenas el 31,4% asegura que hace algo para bajar el consumo, según los resultados de un estudio piloto realizado por el Ministerio de Salud de la Nación en la provincia de La Pampa.

De las 1.451 personas evaluadas, el 28,2% señaló que siempre o casi siempre le agrega sal a la comida en la mesa y el 68,4% dijo que lo hace durante la cocción, mientras que el 14,9% cree que consume mucha sal.

Los especialistas que presentaron el informe señalaron que en la Argentina se consumen, en promedio, 11,2 gramos de sal por día (12,7 los hombres y 9,8 las mujeres), mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo diario de 5 gramos.

Las muestras basales del estudio fueron tomadas en las ciudades de Santa Rosa, General Acha y General Pico. Si bien en promedio el 65,2% de los consultados considera que es muy importante reducir el consumo de sal, el porcentaje es más alto entre los hipertensos (74,2%) que entre quienes no lo son (60,5%).

En tanto, apenas uno de cada cuatro consultados que no tienen hipertensión arterial asegura que hace algo para controlar el consumo de sal, mientras que entre los hipertensos la relación es casi de uno de cada dos.

Según estudios oficiales, la ingesta promedio de sodio entre los argentinos es de 12 gramos diarios, cantidad que supera largamente el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es de 5 gramos.

Consejos para reducir el consumo de sal

1. Limite su consumo de papas fritas y otras comidas saladas.

2. Trate de usar condimentos que no contengan sal.

3. Sustituya la sal por hierbas, especias y otros condimentos.

4. Lea las etiquetas con cuidado porque a veces encontrará sal en lugares inesperados. (Por ejemplo, los jugos de tomate y verdura a menudo contienen mucha sal.)

5. Pruebe los productos reducidos en sodio y sin sal.

6. Prepare las comidas con la mitad de la cantidad recomendada de sal. Muchas recetas indican más sal de la necesaria. Prepare las recetas sin sal y deje que cada persona agregue la cantidad que desea. Es muy probable que utilicen sólo una fracción de la cantidad indicada en la receta.

7. Cuando coma en un restaurante, pregunte si pueden prepararle un plato con menos sal o sin sal.

8. Pruebe los sustitutos de la sal. Algunos tienen el efecto de reducir la presión arterial a la vez que aportan nutrientes importantes.

9. Cocine el arroz, la pasta y los cereales sin sal.

10. Enjuague los alimentos enlatados, como el atún, para retirar parte de la sal.

A modo de conclusión…

Existen sobradas evidencias relacionadas con el consumo excesivo de sal y el riesgo de distintas patologías y los beneficios al reducirla en forma permanente de la dieta, ha permitido que muchos países tomen conciencia de este hecho. Ello ha generado diversas estrategias de intervención a nivel regional y de países específicos, para reducir el consumo de sal a modo de lograr una mejor condición de salud para sus habitantes. Los países más desarrollados han iniciado hace décadas campañas y estrategias dignas de imitar, mientras que otros países se han unido a este objetivo global sólo en los últimos años. Es de esperar que a mediano y a largo plazo las estrategias propuestas se transformen en metas cumplidas y con ello exhibir con éxito resultados positivos en el nivel de salud de la población. Es fundamental por lo tanto realizar las intervenciones necesarias para definir e implementar estas políticas en cada uno de los países de la región y establecer sistemas de monitoreo y evaluación que permitan medir el impacto y el costo-efectividad de las intervenciones realizadas.

 

Fuentes:

–       Archivos Latinoamericanos de Nutrición – www.scielo.org.ve

–       www.proyecto-salud.com.ar

–       Programa “Menos sal + vida” del Ministerio de Salud de la Nación Argentina. – www.msal.gov.ar

–       www.tusaludaldia.com.ar

0 6 929 27 junio, 2013 Prevención junio 27, 2013

Acerca del Autor

Licenciado en Nutrición M. N. 8514, egresado del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló. Orientación en deportes. I.S.A.K. II - Periodista. Docente del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló - Cátedra de Valoración del Estado Nutricional, área práctica. Actualmente me desempeño como CEO Mentor de www.tusaludaldia.com.ar, y como nutricionista en Consultorio privado - UBICACIÓN: Scalabrini Ortíz 2470 - Planta Baja "L" (casi esquina Av. Santa Fe) Teléfonos para turnos: 4831-4897 / 4831-7692 / Cel: (011) 1559974732 E-mail: policonsultoriosmafe@gmail.com // hdbtusaludaldia@gmail.com Nací en Posadas Misiones, y vivo en Capital Federal donde trabajo en el servicio de emergencias médicas en el Instituto de Diagnóstico y Tratamiento.

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6 comments

  1. @lokurs

    No solo prevenimos las enfermedades, que por ende aumentamos el bien estar social de la gente, si que a la larga resulta más económico. Prevenir es más barato que curar. Si bien una de las últimas medidas de parte del estado fue retirar el salero de los restaurantes y bares, eso solo no alcanzaría, se necesita una promoción por parte de las organizaciones y siempre el estado acompañando, tanto a nivel provincial como nacional, porque las medidas preventivas que se toman a nivel provincial en muchos casos son fácilmente transportables a la nación.

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  2. Mabel

    excelente publicacion!!!! Es importante que todos bajemos el consumo de sodio para evitar patologias a futuro. Tomar conciencia y educar a los mas chicos la importancia y no introducir tempranamente la sal a la mesa familiar, ya que es un gusto adquirido por costumbre.

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  3. gladys

    Excelente publicacion, en mi familia gracias a Dios no usamos sal, lo reemplazo con limon, que es sano y le da un buen sabor a las comidas. Tus notas no solo son informativas, sino que son Educativas.

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  4. Graciela

    Muy buena publicación, información necesaria para prevenir y cuidar a nuestra familia y cuidarnos nosotros mismos de distintas enfermedades a futuro. A tomar conciencia!!

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  5. Juan

    El saber de que la sal, un viejo compañero de mesa de toda la vida nos hace daño, nos debe hacer reflexionar para cambiar nuestros hábitos alimenticios. Muy buen articulo!!!

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