Otro probiótico importante en la alimentación, el kéfir
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Otro probiótico importante en la alimentación, el kéfir

Más allá de reconocer el cambio de hábitos como la base primordial para un estado de salud pleno y el ejercicio físico como el complemento necesario para el fortalecimiento de la estructura y una mejor longevidad; resulta esencial conocer la calidad y mecanismo de acción de los alimentos que debemos incluir en nuestro plan a diario.

Hoy vamos a hablar de la inclusión de un alimento denominado probiótico (un tipo de bacteria “buena”) en pos de nuestro bienestar. Estos microorganismos pueden ayudar con la digestión y ofrecer protección contra las bacterias perjudiciales, tal como lo hacen las bacterias “buenas” ya existentes en el cuerpo.

Para que podamos centrarnos en el tema, podemos reconocer en primera instancia a los prebióticos como hidratos de carbono no digeribles que actúan como alimento para los probióticos. Cuando los probióticos y los prebióticos se combinan, forman un simbiótico. Justamente, la opción que abordaremos hoy, el kéfir (yogur búlgaro), se considera simbiótico, porque contiene bacterias vivas y el combustible que necesita para desarrollarse.

Mientras que los probióticos se encuentran en alimentos como el kéfir en este caso, la interacción con los prebióticos se da de la mano de la ingesta de opciones como granos integrales, legumbres, bananas, cebollas, ajo, miel y las alcauciles, entre otros.

Para completar la definición en torno a este tipo de alimentación, se puede establecer que los efectos secundarios son poco frecuentes, y la mayoría de los adultos sanos pueden agregar alimentos que contengan probióticos y prebióticos a su habitualidad de forma segura. Lo recomendable, como siempre, es ir probando un alimento a la vez y que el progreso de la inclusión de opciones nuevas sea controlado.

¿Qué es el kéfir?

El kéfir es originario del este de Europa y Suroeste de Asia y su nombre procede de la palabra turca keyif, que significa “sentirse bien” después de comer.

Los gránulos de Kéfir consisten en microorganismos vivos que se agregan al agua o leches vegetales y actúan fermentando los azúcares de la misma dando lugar a la bebida de kéfir. Básicamente, el kéfir de agua y el kéfir de leche contienen la misma microflora, sólo que los medios en los que se desarrolla son distintos. El kéfir de leche es más “popular”, quizá porque por su textura y sabor son más parecidos al yogur. En cambio, el kéfir de agua ofrece más propiedades y es más fácil de mantener. A su vez, el kéfir de agua no tiene la complicación de las alergias o intolerancias y para elaborarlo simplemente necesitaremos agua sin cloro como medio. Por eso también recomiendo que a la hora de elegir una leche para realizar la fermentación, pensemos en leche de coco o almendras, por ejemplo.

Lo que debemos tener claro es que el kéfir no necesita lactosa para fermentar, utiliza el azúcar que se le agrega al agua para desencadenar la fermentación. Presenta muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud y como principales beneficios, este alimento tiene una potente acción antibacteriana, gracias a la presencia de la bacteria probiótica denominada el Kefiri Lactobacillus, presente exclusivamente en esta bebida.

El oxígeno y diversos nutrientes influyen en el proceso de fermentación con agua de kéfir

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29526223

Dimensionando sus propiedades

Es protector del organismo de agentes patógenos y toxinas perjudiciales. El consumo de este alimento es muy útil para mantener el sistema digestivo sano y un correcto funcionamiento del mismo. Además, potencia el sistema inmunológico. Debido a la toma de antibióticos o en época de estrés es muy común que nuestro sistema inmune se encuentra debilitado, y con este fantástico alimento prepararemos a nuestras defensas para afrontar cualquier infección de la manera más eficiente.

También podemos destacar evidencia de acción a través de diferentes estudios que indican:

  • Acción en la reducción de los síntomas de cualquier alergia.
  • Depura el cuerpo de antibióticos químicos, metales pesados, sales, bebidas alcohólicas.
  • Acelera la curación de enfermedades como la psoriasis, artritis, gastritis, pancreatitis o úlceras.
  • Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, evitando los conocidos como “picos de insulina”; esta función lo convierte en un alimento muy útil para diabéticos.
  • Algunos estudios científicos realizados in vitro, también han demostrado que el kéfir puede inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Las bacterias del ácido láctico del kéfir aumentan la citotoxicidad de las células asesinas naturales a las células tumorales

Los resultados de este estudio sugieren que la mezcla de seis bacterias lácticas del kéfir tiene fuertes efectos sobre la inmunidad natural y la citotoxicidad de las células tumorales.

Estudio completo: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29584690

– Salud gastrointestinal

Numerosos estudios sobre el efecto del kéfir en gastroenteritis, diarreas infantiles o procesos inflamatorios gastrointestinales, como el realizado por el equipo del Dr. J.M Schneedorf y publicado en Inflammofharmacology en 2005, aseguran que la inflamación se reduce hasta un 44% gracias a sus efectos probióticos. Es decir, ayuda a mantener saludable la flora intestinal.

– Propiedades antibióticas

Hay muchos estudios al respecto pero uno en concreto, el realizado en la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), señalaba que las heridas infectadas con Staphylococcus aureus se curaban antes con el kéfir que con un antibiótico convencional.

– Sistema inmunológico

Diversos estudios en Argentina y Canadá en 2005 señalan que productos de kéfir (tanto artesanales como industriales) estimulan considerablemente el sistema inmunológico, tanto con respecto al cáncer como en la lucha frente a patógenos intracelulares.

– Anticancerígeno

Como referencia, uno de los varios estudios que existen al respecto, el realizado en el año 2000 por el equipo del doctor N. Furukawa, resaltó claramente los efectos antimetástasis del kéfir en el cáncer de pulmón.

¿Podemos prepararlo nosotros mismos?

Por lo general, se puede encontrar kéfir de calidad en dietéticas, pero hay personas que prefieren elaborarlo en casa y así asegurarse de lo que realmente toman (no hay nada mejor que lo casero).

¿Cómo lo hago?

Se necesitan:

  • 1 o 2 cucharadas de granos de kéfir.
  • Un recipiente con tapa (preferentemente frasco de vidrio).
  • 2 tazas de agua mineral o leche vegetal (cuanto más natural y pura mejor).

Proceso de elaboración:

  • Colocar los granos de kéfir en el recipiente y añadir el agua o la leche vegetal. Hay que tratar de no llenar el recipiente hasta arriba; dejar entre 2 y 3 cm libres.
  • Lo tapamos y dejamos reposar entre 12 y 36 horas a temperatura ambiente.
  • Cuando empiece a tener consistencia grumosa, colar el líquido para separar los granos de kéfir de la bebida.

¡Salud!

3 0 235 12 abril, 2018 Novedades, Nutrición abril 12, 2018

Acerca del Autor

Licenciado en Nutrición M. N. 8514, egresado del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló. Orientación en deportes. I.S.A.K. II - Periodista. Docente del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló - Cátedra de Valoración del Estado Nutricional, área práctica. Actualmente me desempeño como CEO Mentor de www.tusaludaldia.com.ar, y como nutricionista en Consultorio privado - UBICACIÓN: Scalabrini Ortíz 2470 - Planta Baja "L" (casi esquina Av. Santa Fe) Teléfonos para turnos: 4831-4897 / 4831-7692 / Cel: (011) 1559974732 E-mail: policonsultoriosmafe@gmail.com // hdbtusaludaldia@gmail.com Nací en Posadas Misiones, y vivo en Capital Federal donde trabajo en el servicio de emergencias médicas en el Instituto de Diagnóstico y Tratamiento.

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