¿Cómo se presenta un cuadro de obesidad con peso normal?
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¿Cómo se presenta un cuadro de obesidad con peso normal?

Si observamos antropológicamente a la obesidad como problema de salud, podríamos establecer a dicha patología como antigua o quizás como un cuadro más de los que conocemos “desde siempre”. Sin embargo, en el año 1997 una de las revistas más importantes del ámbito médico, el New England Journal of Medicine, puso en duda al cuadro de obesidad como un problema de salud, y a partir de ello, diferentes investigaciones han ayudado a progresar en un círculo de investigación que aporta definiciones de gran relevancia que compartiremos con usted.

La obesidad se diagnostica comunmente con el Índice de Masa Corporal (IMC), el cual se define como un  indicador que permite conocer la relacion que existe entre el peso de un individuo medido en kilogramos y la altura medida en centimetros. Dicho índice, que se comenzó a utilizar en 1995, fue definido en el siglo XIX por un matemático belga, Quetelet, quién observó que el peso de la gente de contextura normal era proporcional a su estatura. El índice, que nos permite realizar una estandarización y tomar decisiones clínicas, ha sido sometido a múltiples críticas por sus limitaciones. En este sentido, la obesidad se define por el exceso de grasa corporal. Sin embargo, el IMC define a la obesidad como exceso de peso.

Aunque el IMC, cuando está muy elevado, se asocia a mayor morbi-mortalidad, esta relación no es lineal, sino que está representada por una curva “J”, en donde los individuos normales tienen un riesgo algo mayor que los que tienen un ligero incremento del IMC, lo que hace pensar que este índice no está brindando una información absolutamente fidedigna cuando se trata de evaluar el riesgo.

La explicación puede estar centrada en que el IMC mide tanto músculo como grasa, y que en los valores intermedios la información, de cuanto exceso de grasa existe, puede no ser muy adecuada. De este razonamiento surgen dos situaciones, una positiva y otra negativa, que se están combinando y que, por otra parte, el IMC no las separa, por lo que pierde exactitud en la estimación del riesgo en los valores intermedios. Esto ocurre de igual manera con otros parámetros, como el nivel de colesterol, donde se observa que, cifras muy bajas se asocian con una mortalidad más elevada, posiblemente por la intercurrencia de otros factores, como comorbilidades responsables de tal descenso. En este sentido, respecto de los niveles de colesterol, para que el mismo signifique riesgo, de manera independiente, tiene que superar los 200mg/dl, y cuando está por encima de 300mg/dl, la expansión del riesgo es logarítmica. En los valores intermedios la curva se aplana, y resulta dificultoso distinguir entre LDL (“colesterol malo”) y HDL (“colesterol bueno”) al momento de establecer el riesgo.

Para comprobar la hipótesis de que el IMC no mide adecuadamente el riesgo en los valores intermedios, se realizó un estudio en la población general, con cerca de 15.000 personas que participaron de una encuesta. En el mismo se pudo comprobar la sensibilidad para medir la obesidad con el IMC, en relación con el contenido de grasa, era muy baja. Es decir que en individuos con aumento en el contenido de grasa, el IMC no estaba muy elevado.

Los datos asociados en dichos estudios condujeron a establecer la hipótesis de que alguien puede ser obeso a pesar de tener peso normal, y que este exceso de grasa con IMC de 18 a 24,9kg/m2 es prevalente y se asocia con alteraciones cardiometabólicas y, asimismo, mayor mortalidad.

En un estudio realizado en la Clínica Mayo, se observó especialmente que la sensibilidad a la insulina desciende en la medida que aumenta la cantidad de grasa, tanto en hombres como en mujeres. A su vez, es interesante destacar la prevalencia del Síndrome Metabólico (SM) y sus componentes variaron, desde un 5% en los que tenían bajo contenido de grasa, hasta un 20% en los de contenido más elevado; no obstante, las 2.100 personas estudiadas, tuvieron peso normal. Se observaron diferencias significativas en la prevalencia de hipertrigliceridemia, HDL-c bajo, hiperglucemia e hipertensión arterial. En estas personas la prevalencia de obesidad central fue muy baja, por lo que no se puede identificar la obesidad con peso normal midiendo solamente la cintura. La obesidad con peso normal se asocia además, con incremento de la actividad de citoquinas pro-inflamatorias, consideradas como marcadores de riesgo cardiovascular, especialmente en la población femenina.

Como observación adicional, cabe aclarar que la mortalidad fue casi 2 veces mayor en las mujeres que tenían aumento de grasa corporal con peso normal, pero no mostró diferencias significativas entre los varones.

Las causas de obesidad con peso normal son desconocidas, y probablemente no difieran de las causas de la obesidad general, aunque se sabe que la primera se asocia con disminución importante de la masa muscular, al igual que la disminución progresiva de la densidad mineral ósea, por lo que la falta de ejercicio podría estar relacionada con esta anormalidad.

Las implicancias en la Salud Pública nos indican que se debe medir la grasa corporal, en la práctica clínica, en todas las personas con peso normal, particularmente en aquellas que no están realizando ejercicio de manera regular. El reconocimiento de esta alteración es el primer paso para establecer cambios en las conductas y realizar modificaciones terapéuticas en el estilo de vida, que en la mayoría de los casos revierten, parcial o totalmente, las alteraciones metabólicas que se asocian con este trastorno.

 

FUENTE – Dr. José López Jiménez – Congreso Nacional de Cardiología (2012) “Referentes”

0 0 437 09 mayo, 2013 Novedades mayo 9, 2013

Acerca del Autor

Licenciado en Nutrición M. N. 8514, egresado del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló. Orientación en deportes. I.S.A.K. II - Periodista. Docente del Instituto Universitario de Ciencias de la Salud, Facultad de Medicina Fundación H. A. Barceló - Cátedra de Valoración del Estado Nutricional, área práctica. Actualmente me desempeño como CEO Mentor de www.tusaludaldia.com.ar, y como nutricionista en Consultorio privado - UBICACIÓN: Scalabrini Ortíz 2470 - Planta Baja "L" (casi esquina Av. Santa Fe) Teléfonos para turnos: 4831-4897 / 4831-7692 / Cel: (011) 1559974732 E-mail: policonsultoriosmafe@gmail.com // hdbtusaludaldia@gmail.com Nací en Posadas Misiones, y vivo en Capital Federal donde trabajo en el servicio de emergencias médicas en el Instituto de Diagnóstico y Tratamiento.

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